Hablar de izar banderas revolucionarias puede que resulte no solo ilusorio sino hasta anacrónico en un mundo que demanda actualmente más brazos que ideas, pero cuando uno recuerda ciertos pasajes de su etapa universitaria no puede menos que revisar viejos rituales, inspiraciones y utopías a la vuelta de la esquina que son parte del imaginario de muchos jóvenes y que con el paso de los calendarios solo es parte de una anécdota, propia del “folcklore nacional” . Teorizar sería hacer hígado para bien o para mal.
Dice un proverbio chino quela flecha arrojada al tigre no regresa jamás. Bueno, no está en discusión el tigre, sino la flecha, que es lo que aborda en clave de humor la historieta presentada.