¿Qué es la Universidad en el Perú?
Abril 16, 2008
Es la pregunta que muy pocos se hacen, pero en la actualidad el destino de los recintos universitarios difiere mucho de la ficción que nos vende la publicidad actual en los medios de comunicación. La proliferación de universidades en los últimos años hace suponer que vivimos un desarollo también ficticio, hay que decirlo. Hace tres años en una conferencia sobre Tecnologías de la Comunicación realizado en la Univesidad Nacional Mayor de San Marcos, uno de los ponentes relató espeluznantemente que había estado en el norte del país y “nos juraba, no mentirnos, que por Dios, en el garaje de una casa funcionaba la sucursal de una universidad privada”.
¿Y quiénes hemos estudiado, mal o bien en una universidad nacional. qué deberíamos decir al respecto?. Supongo que nada, ya que todo en este país se mide por el dinero y sin dinero ni bienes ni acciones seguramente dirán “y esta anémica entelequia de qué se queja, si el país está creciendo…bla, bla, bla”.
Claro, nadie quiere decir que las universidades solo están fabricando profesionales de dudosa reputación, sin contar la larga lista de desempleados que año tras año arrojan. En la revista española Ajoblanco leí hace muchos años un artículo llamado “Universidad: la fábrica vacía”. Creí que era demasiado apocalíptica, pero como sucece algunas veces: la realidad supera a la ficción. El tío que comentaba hablaba de la idiosincracia juvenil española respecto a la universidad. Era para no creerlo. Bueno, aquí en el Perú, sucede más o menos. Por ejemplo en la U.N.M.S.M a inicios de los noventa había una raza de profesores y alumnos que parecían salidos de una tira cómica. Me pregunto que me impulsó a no abandonarla, como hicieron honestamente creo algunos de mis compañeros.
¿Se han puesto a pensar por qué hay tanto político ladrón, estafador, mentiroso, reicidente, etc? ¿De dónde creen que salen? ¿De una chanchería? ¿De una escuela de cómicos ambulantes?. Sería lo más lógico ¿no?, pero para decepción de los entusiastas creyentes en democracias ficticias y sus mesías salvadores, todos esos engendros sociales egresan como muchos de nosotros, de las universidades nacionales y privadas.
El delegado de base en una universidad naciona, por ejemplo, se vale de cualquier medio para llegar a la cúpula estudiantil, se vale de los inocentes cachimbos para convencerlos de las cualidades morales y profesionales que obviamente no tienen (ni tendrán), pero como están acostumbrados a votar por quién sea (peor es nada, dicen) la masa ovejuna estudiantil legitima las tropelías de sus abnegados delegados, líderes estudiantiles. Al final, son acusados de desfalco y todo clase de cargos criminales. Pero como aquí no pasa nada, entonces siguen cometiendo las mismas pillerías hasta llegar a las esferas más altas. Cualquier parecido con los ministros y funcionarios actuales, del pasado y del antepasado es pura coincidencia.
Pánico…el regreso y el adiós
Marzo 7, 2008Después de un largo, pero saludable descanso, la revista Pánico reaparece por última vez en el escenario local, y solo para llevarse consigo muchas realidades e irrealidades a la tumba.
Pánico, al mando de Jesús Cossío, rescata del baúl viejas colaboraciones que aún se mantienen jóvenes: no obedecen a “modas”, ni a “ciclos” ni “mercados”. El tiempo es solo una anécdota burocrática. Y todo entre la seriedad críptica, la irreverencia espeluznante y el humor corrosivo de sus artículos y cómics que caracterizan a la publicación.
Quien escribe estas líneas colabora con un artículo llamado ¿A dónde van a morir los jóvenes rebeldes?. El dibujo no está incluido por razones de espacio. Es una libre versión titulada Todos fuimos rebeldes alguna vez.
Todos fuimos rebeldes…alguna vez
Febrero 27, 2008Hablar de izar banderas revolucionarias puede que resulte no solo ilusorio sino hasta anacrónico en un mundo que demanda actualmente más brazos que ideas, pero cuando uno recuerda ciertos pasajes de su etapa universitaria no puede menos que revisar viejos rituales, inspiraciones y utopías a la vuelta de la esquina que son parte del imaginario de muchos jóvenes y que con el paso de los calendarios solo es parte de una anécdota, propia del “folcklore nacional” . Teorizar sería hacer hígado para bien o para mal.
Dice un proverbio chino quela flecha arrojada al tigre no regresa jamás. Bueno, no está en discusión el tigre, sino la flecha, que es lo que aborda en clave de humor la historieta presentada.

Escrito por apuntesgraficos 
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